El regreso del encargado de edificios como figura clave para la gestión y seguridad de los consorcios sigue ganando terreno en Mar del Plata. Mario Fernández, Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH), afirmó que el trabajo del encargado de edificio “es más complejo, más completo y no se compara con lo que puede garantizar una empresa de limpieza”.
Según Fernández, la decisión de muchos consorcios de abandonar el modelo de contratación de empresas externas en favor del encargado responde a una toma de conciencia sobre la calidad del servicio. A lo largo del tiempo, muchos consorcios se dieron cuenta de que el trabajo del encargado no solo abarca la limpieza, sino también una serie de funciones adicionales que ninguna empresa de limpieza puede igualar, como la seguridad y la atención personalizada.
“El edificio funciona mejor con un encargado que con una empresa. La limpieza no es la misma, la gente que limpia cambia todo el tiempo y, ante determinados problemas o cuestiones de seguridad, los propietarios o inquilinos no tienen a quién recurrir”, explicó el dirigente sindical.
Desde el punto de vista económico, Fernández señaló que no existe una gran diferencia de costos entre mantener un encargado o contratar una empresa. “Mientras una empresa cobra 1.200.000 pesos por cuatro horas de trabajo, un encargado sin vivienda, por ocho horas, sale 1.100.000 pesos. Lo tenés cuatro horas más y seguís pagando menos”, detalló.
Otro factor que ha impulsado el regreso del encargado es la creciente preocupación por la seguridad en los edificios. Fernández remarcó que la estabilidad laboral de un encargado genera confianza entre los propietarios e inquilinos, especialmente ante situaciones delictivas o emergencias. “La seguridad para el propietario es siempre ver la misma cara”, señaló, destacando la importancia de contar con una persona confiable y siempre disponible para resolver problemas o recibir proveedores.
Una de las observaciones de Fernández es que el regreso de los encargados a los edificios también responde a un cambio generacional. “Hoy hay muchos consorcios con gente joven que a veces no pone en valor al encargado, pero de a poco van comprendiendo la necesidad de tener una persona de confianza en el edificio”, comentó. Este fenómeno ha llevado a los sindicatos a adaptarse, ya que la mayoría de las nuevas contrataciones no incluyen vivienda. Sin embargo, Fernández anticipa que, con el tiempo, algunos consorcios también comenzarán a contratar a los encargados con vivienda, reconociendo la importancia de su presencia constante.










