En diálogo con Cazador de Noticias, Pablo Aceto, dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata-Batán en Unidad Socialista, sostuvo que “la reciente decisión del Ministerio de Economía de adjudicar al consorcio integrado por Edison Transmisión S.A. y Genneia S.A. la compra del paquete accionario que Energía Argentina S.A. (ENARSA) posee en Citelec S.A., controlante de Transener, no se justifica desde ningún punto de vista financiero ni patrimonial y constituye un riesgo para la soberanía energética del país”.
Aceto destacó que Transener es una empresa altamente rentable, que aporta ingresos significativos al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y al Estado Nacional. “Desprenderse de estas acciones equivale a perder control sobre una infraestructura crítica para el desarrollo económico y social de Argentina”, afirmó. “Ceder el control a manos privadas prioriza la rentabilidad por sobre el interés público y deja al Estado con menor capacidad de decisión frente a emergencias o necesidades estratégicas”, agregó.
La crítica del dirigente también se centra en el impacto político de la operación: “Es incomprensible que, en lugar de fortalecer la gestión pública de un recurso estratégico, se busque transferirlo a empresas privadas, poniendo en juego la soberanía nacional y la seguridad energética del país”, sostuvo, y recalcó que “la energía no es solo un negocio, sino un pilar esencial para la autonomía y el desarrollo del país”.
Aceto relacionó la venta de las acciones de Enarsa en Transener con las políticas privatizadoras de los años 90: “Se le está poniendo el moño a las políticas del 90, con sus falsas promesas de una Argentina Potencia que devino en parto de montes como la privatización de YPF. Todavía resuenan las palabras del ministro del Interior de esa época, José Luis Manzano, prometiendo mejorar la situación de los jubilados. Claramente no hay lugar para políticas moderadas; estamos hablando de una cuestión estructural donde todos somos víctimas de una forma u otra porque la derecha va por todos. ¿Qué es esto de políticas moderadas que ofrece la oposición, que siguiendo la moda se quiere parecer más a la derecha?”, planteó.
“Cuando nos dicen que la derecha y la izquierda no existen, resulta que un sector que supuestamente no existe, que es la derecha, está ganando, armando la estructura, armando leyes, armando licitaciones y tomando la posesión de los bienes del país. Entender esto es fundamental. La derecha no es moderada. No le importa robarles la plata a los discapacitados y después mandar a la Policía para que les pegue. Acá no hay lugar para moderados”, concluyó.










