En las horas previas al crucial plenario de las comisiones de Movilidad Urbana y Legislación, el sector de los taxistas marplatenses endureció su postura frente al proyecto que busca regularizar el desembarco de las plataformas digitales de transporte en la ciudad. Pablo Sánchez, presidente de la Sociedad de Conductores de Taxis y titular de Servitaxi, lanzó una dura advertencia sobre el impacto económico que sufrirá el transporte local si no se establece un límite estricto al número de vehículos habilitados.
El referente del sector graficó la situación del mercado local con una cruda metáfora: "Los viajes son una torta; pueden comer dos, tres y nos podemos estirar a comer cuatro, pero si comen dieciséis o dieciocho de la torta, no come nadie y nos morimos todos de hambre". En ese sentido, remarcó que el nivel de actividad no es elástico y está estrictamente supeditado a la demanda real de viajes que genera la ciudad.
El fantasma de la desocupación y el deterioro del servicio
Sánchez reconoció la compleja realidad laboral que atraviesa Mar del Plata, pero rechazó de plano que el transporte público deba absorber el desempleo estructural de la comuna. "No desconocemos la necesidad de trabajo en la ciudad, pero no podemos ser la rueda de auxilio de toda la falta de empleo. La desocupación es un mal endémico aquí, y si sigue queriendo entrar más gente a comer de la torta, nos vamos a seguir muriendo de hambre" , enfatizó.
Asimismo, el dirigente alertó sobre las consecuencias a mediano plazo que traerá la saturación del sistema, vinculando la caída de la rentabilidad con la calidad del servicio que reciben los usuarios:
"A la hora de que nos demos cuenta de que no podés renovar el auto porque la cantidad de viajes es insuficiente, el servicio inexorablemente se va a deteriorar", indicó.
La exigencia de un cupo frente a los intereses extranjeros
Uno de los puntos más críticos señalados por el titular de Servitaxi fue la llamativa resistencia de los sectores políticos a fijar un tope de unidades para las multinacionales del transporte. Para Sánchez, la falta de regulaciones firmes solo beneficia a los gigantes tecnológicos en detrimento de los trabajadores locales.
"No veo cuál es la defensa de no establecer un límite de cantidad de unidades, porque a los únicos que les interesa que sea ilimitado es a las empresas de aplicaciones, a las plataformas extranjeras. No veo la necesidad de defender a estas plataformas extranjeras y no defender a los mismos choferes o 'socios conductores' como se los llama", cuestionó con dureza.
Finalmente, Sánchez anticipó que la desregulación total terminará perjudicando incluso a quienes hoy deciden manejar para estas aplicaciones, concluyendo que "necesitamos que realmente se fije un cupo de unidades a habilitar, algo que, con el tiempo, incluso los mismos conductores de las plataformas van a terminar pidiendo".












