A menos de diez días del último conflicto, recicladores informales volvieron a bloquear este miércoles el acceso al predio de disposición final de residuos de Mar del Plata.
La medida de fuerza impide el ingreso de los camiones de las empresas de higiene urbana, por lo que el servicio de recolección domiciliaria podría verse seriamente afectado.
La protesta, que incluye quema de cubiertas y ollas populares, surge ante el reclamo de promesas incumplidas por las autoridades tras el corte realizado la semana pasada.
"Nos prometieron doce puntos y no cumplieron nada", reclamaron los manifestantes. Entre las demandas urgentes figuran la entrega de guantes y borcegos, mayor seguridad, seguros médicos y la presencia permanente de una ambulancia dentro del predio.
El detonante del paro fue el entierro de materiales ya reciclados por las máquinas viales.
"Dejamos la mercadería acopiada y al volver está tapada por la basura", denunció el referente del sector, José Martín Romero, quien afirmó que esto daña sus ingresos.
Romero pidió disculpas a los vecinos por la acumulación de residuos que pueda generarse, pero defendió su rol: "Nosotros achicamos el impacto ambiental, solo pedimos trabajar".
Los recicladores advirtieron que mantendrán el acampe hasta recibir respuestas oficiales. El conflicto vuelve a poner en jaque la gestión ambiental y la limpieza en las calles. La parálisis del playón mantiene en alerta a la comunidad ante una posible crisis sanitaria. Hasta el momento, no se ha establecido una mesa de diálogo para destrabar el conflicto.












