El secretario adjunto de la CGT Regional, Miguel Guglielmotti, realizó su despedida del Concejo Deliberante de General Pueyrredon al finalizar su mandato como concejal, con un balance enfocado en la agenda sindical e inclusiva que impulsó durante su gestión.
Guglielmotti destacó la presentación de alrededor de 120 proyectos, muchos de los cuales se convirtieron en declaraciones, comunicaciones y ordenanzas. “El 60% de estos proyectos surgieron de los sindicatos y eso para mí tiene un valor muy importante porque era una responsabilidad inmensa traer la voz del movimiento obrero al ámbito legislativo local”, afirmó.
Recordó que, al inicio de su labor, el distrito atravesaba la salida de la pandemia, contexto en el que participó de la elaboración de los protocolos que permitieron el regreso de los trabajadores a sus actividades.
Entre los hitos mencionados, subrayó la “jornada histórica” en la que gremios portuarios y parte del sector empresario se unieron para frenar reformas a la Ley Federal de Pesca. Según relató, la articulación con legisladores nacionales logró excluir la modificación de la Ley 24.922 de la primera Ley Bases, evitando “un daño enorme al puerto”.
También repasó su intervención frente a los despidos en organismos nacionales como INTI, INTA e INIDEP, ocurridos bajo el gobierno de Javier Milei. Indicó que, junto con su bloque, impulsaron decretos de rechazo, generaron mesas de trabajo y dieron espacio para que los trabajadores fueran escuchados.
En materia social e inclusiva, remarcó que el 13% de la población del distrito tiene algún tipo de discapacidad y que General Pueyrredon cuenta con un índice elevado de envejecimiento. De esa agenda surgieron iniciativas como la Hora Silenciosa y la prohibición de caños de escape ruidosos, normativa que luego fue replicada en 26 Concejos Deliberantes de todo el país.
Guglielmotti defendió el enfoque participativo de su gestión: “Soy un convencido de que las ordenanzas se construyen de abajo hacia arriba. Las iniciativas de los gremios, las instituciones y la gente tienen que llegar al Concejo y ser transformadas en políticas públicas”.
Entre los temas pendientes mencionó el Consejo de Vivienda y Hábitat y la continuidad de la agenda del movimiento obrero frente a un 2026 que anticipa como complejo, con posibles reformas laborales y quita de derechos. “No quiero politizarlo demasiado, pero tengo que reflejar lo que uno visualiza que puede llegar a pasar en la República Argentina”, sostuvo.
Finalmente, agradeció a las dos CTA, la CGT, las 62 Organizaciones y a todos los gremios que acompañaron su labor legislativa: “Espero haber cumplido al menos una parte de los objetivos que el movimiento obrero se planteó para esta concejalía”.










