En diálogo con el programa Propuesta Joven de FM 90.5, Pablo Córdoba, vecino del barrio 2 de Abril, expresó la creciente preocupación de la comunidad por los numerosos accidentes de tránsito y muertes en la Ruta 2. Con más de 20.000 habitantes, la zona, que incluye 18 barrios, enfrenta una grave problemática de seguridad vial que, según los residentes, no ha sido abordada de manera efectiva por las autoridades competentes.
Córdoba destacó que desde hace más de dos años, los vecinos han realizado múltiples reclamos a las entidades responsables, como Aubasa (la empresa concesionaria de la ruta) y Vialidad Provincial, exigiendo la instalación de medidas preventivas, tales como luminarias, reductores de velocidad, cámaras de seguridad y semáforos. A pesar de las solicitudes, los pedidos no han sido atendidos de manera concreta.
“Tenemos muchos accidentes y muertes con el tema de la ruta, hemos hecho trámites ante Aubasa, Vialidad Provincial, estamos solicitando la instalación de luminarias, reductores de velocidad, cámaras de seguridad y semáforos”, afirmó Córdoba, quien también advirtió que atravesar la ruta se ha vuelto una tarea peligrosa tanto para quienes circulan en vehículos como para los peatones.
La situación se ha vuelto insostenible para los habitantes del barrio 2 de Abril y áreas cercanas, especialmente al considerar que la ruta conecta a una población de más de 20.000 personas. A pesar de la gravedad de la situación, Córdoba denunció que si bien Vialidad aprobó el pedido y Aubasa fue notificada, no ha habido avances en la ejecución de las obras necesarias.
“Les cabe también al intendente, los concejales y los diputados nacionales y provinciales marplatenses que puedan darnos una mano con la gobernación y al mismo gobernador que creo que sabe lo que está pasando", subrayó el vecino. Córdoba insistió en que, a pesar de que la ruta es de jurisdicción provincial, los representantes locales deberían brindar su apoyo y exigir soluciones inmediatas.
Los reclamos no son nuevos. Desde 2024, los vecinos han elevado sus peticiones, y tras los trágicos accidentes ocurridos en marzo de 2025, se formó un expediente con todos los antecedentes. Sin embargo, hasta ahora, la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente, lo que ha generado una creciente frustración en la comunidad, dejando a los vecinos con la sensación de que sus vidas no están siendo tomadas en cuenta.
Mientras tanto, la comunidad continúa movilizándose para visibilizar la situación y exigir que las autoridades tomen medidas urgentes para garantizar la seguridad de quienes transitan por la Ruta 2.










