En un contexto de creciente tensión, la Agremiación Docente Universitaria Marplatense (ADUM) ha lanzado una serie de acciones de protesta ante el incumplimiento por parte del gobierno nacional de la Ley de Financiamiento Universitario, que ya lleva más de 170 días de inacción. La norma, aprobada por el Congreso y con dos fallos judiciales a favor, aún no ha sido implementada por la gestión central, lo que ha generado un malestar generalizado en la comunidad universitaria.
Abigail Araujo, secretaria general de ADUM, expresó su preocupación en diálogo con Cazador de Noticias, destacando que la falta de cumplimiento de la ley afecta no solo a los docentes, sino a estudiantes y no docentes, además de la sociedad en su conjunto. En sus palabras, “hace 174 días que el gobierno incumple la Ley de Financiamiento Universitario, que no solo fue aprobada por el Congreso, sino que también tiene dos fallos judiciales a favor”.
Como parte del “Plan de Lucha”, ADUM ha propuesto una serie de actividades que buscan visibilizar la problemática y generar un punto de encuentro entre la comunidad universitaria y los marplatenses. Entre las acciones programadas se encuentran las carpas con clases públicas, actividades culturales y científicas, y charlas de divulgación académica, que estarán abiertas tanto a estudiantes y docentes como a la ciudadanía en general.
Las carpas comenzaron a funcionar este lunes en el Complejo Universitario, donde se ofrecerán diversas actividades durante todo el día. El martes, a partir del mediodía, las carpas se trasladarán frente a la Catedral de Mar del Plata, y se extenderán hasta la tarde con un festival para toda la familia, desde las 17 horas.
El miércoles, las carpas continuarán en el Complejo universitario hasta las 18 horas, y luego la Universidad se sumará a una jornada nacional de protesta bajo la consigna “La Universidad no se apaga”, que incluirá actividades hasta entrada la madrugada.
Con esta serie de medidas, ADUM busca visibilizar la grave situación que atraviesa la educación superior pública y exigir al gobierno el cumplimiento de una ley que garantiza el financiamiento adecuado de las universidades del país.
El plan de lucha no solo busca generar conciencia en la comunidad educativa, sino también involucrar a los ciudadanos en la defensa de la educación pública. Araujo ha subrayado la importancia de que la comunidad marplatense se acerque a las actividades, participando de clases y charlas que brindarán una visión más profunda sobre la relevancia del financiamiento universitario para el desarrollo de la educación y la ciencia en Argentina.
Con el lema “La Universidad no se apaga”, los docentes, no docentes, estudiantes y la sociedad en general se preparan para un futuro que, aseguran, no puede ser ignorado ni postergado.










